Descubriendo los secretos del Palacio Mudéjar en el Real Alcázar de Sevilla

En la ciudad de Sevilla podemos visitar el Palacio Real más antiguo, en uso, de toda Europa, ya que desde su construcción ha sido residencia de la familia real española. De hecho, cuando la actual familia real española visita la ciudad de Sevilla, continúa alojándose en las dependencias de este monumento.

         Se trata del monumento conocido popularmente como "El Alcázar de Sevilla", aunque este conjunto arquitectónico se compone en realidad de tres Palacios distintos, contiguos unos a otros, construidos en épocas diferentes de la Historia, dentro de los cuales podemos admirar numerosos patios. También hay unos jardines de gran extensión.

          Por ello es mucho más correcto nombrar en plural este monumento sevillano y darle el nombre que realmente debemos asignarle que es el de "Reales Alcázares de Sevilla". También tenemos que decir que este monumento fue declarado Patrimonio de la Humanidad en el año 1987 por la UNESCO, a la par que la Catedral de Sevilla y el Archivo de Indias.  

          Como ya hemos comentado, el conjunto de los Reales Alcázares de Sevilla consta de tres Palacios adosados y contiguos unos a otros: Palacio Mudéjar, Palacio Gótico y Palacio Renacentista, nombrados de más antiguo a más moderno.

          Iniciamos con este artículo un recorrido por la historia de estos tres Palacios, en artículos independientes, empezando nuestro paseo por el más antiguo de los tres Palacios que no es otro que el Palacio Mudéjar o Palacio del Rey Pedro Iº, rey que fué llamado "El Cruel" por el clero y la nobleza y "El Justiciero" por el pueblo.

El Palacio Mudéjar o Palacio del Rey Pedro I

          Hay que empezar diciendo que tanto el Rey Alfonso XI, como su hijo Pedro I, establecieron su corte en la ciudad de Sevilla, para lo cual efectuaron importantes obras de remodelación de los espacios interiores del Palacio que los almohades habían construido en Sevilla y desde el cual el caíd de la ciudad la había gobernado junto con un consejo de notables.

          La entrada a los Reales Alcázares se efectúa a través de la llamada Puerta del León, puerta así llamada por un azulejo situado sobre la citada puerta con la figura de dicho animal. Este azulejo es relativamente moderno, ya que se instaló a finales del siglo XIX bajo diseño del historiador sevillano José Gestoso y fue realizado en la fábrica de cerámica trianera de Mensaque.

Puerta del León
Puerta del León

          Antes de entrar en el monumento tenemos que decir que el arte mudéjar es un estilo arquitectónico que se desarrolla, exclusivamente, en España entre los siglos XI y XVI, con influencias del estilo musulmán, pero bajo la realización de los cristianos en sus Reinos respectivos, aunque se empleara mano de obra musulmana.

En este estilo se utilizaban materiales como el yeso, la cerámica, el ladrillo o la madera, materiales que son blandos, fáciles de trabajar y que por eso mismo facilitaban la creación de variados elementos de decoración.

          Una vez que crucemos la Puerta del León y hayamos accedido al interior, nos encontramos un primer patio (Patio del León) del que hablaremos en su momento en un artículo dedicado a los patios exteriores a los palacios de los Reales Alcázares.

Sala de la Justicia

Y es en este primer patio, a la izquierda, donde nos encontramos la primera de las habitaciones que forman parte del Palacio Mudéjar, aunque también hay que decir que es una habitación que está separada del conjunto del Palacio, puesto que el conjunto o bloque del Palacio está situado a unos 60 metros de donde se encuentra esta primera habitación.

          Esta sala es también la más antigua de todas las que se pueden visitar en la planta baja. Es conocida como Sala de la Justicia y la construyó el Rey Alfonso XI (Padre de Pedro I) hacia el año 1311 para conmemorar la victoria de las tropas cristianas sobre las musulmanas en la batalla del río Salado.

          Se trata de una sala prácticamente cuadrada, decorada con una extraordinaria labor de yesería en sus paredes, rematando la sala un techo de madera de lacería que forma un dibujo ochavado.

Techo de la Sala de la Justicia
Techo de la Sala de la Justicia

          En el centro de la sala hay una fuente que está conectada con el patio que hay en la parte trasera de esta sala (Patio del Yeso) y que es conocida como Fuente de las Lágrimas, ya que esta sala fue utilizada por Pedro Iº para impartir justicia cuando fue nombrado Rey. Se alude con ese nombre a la cantidad de lágrimas derramadas por los condenados en el desempeño de la justicia del Rey. 

Fuente de las lágrimas
Fuente de las lágrimas

          Para continuar la visita al Palacio Mudéjar hay que salir de esta Sala de la Justicia, volver al Patio del León y girar a la izquierda cruzando el muro que separa este Patio del León del Patio de la Montería al cual accedemos a través del arco central del muro de separación de ambos patios.

          Al entrar en el Patio de la Montería nos encontramos de frente la maravillosa fachada del Palacio Mudéjar con una de las más increíbles puertas que se puede admirar de este arte.

Para la construcción de esta puerta, Pedro Iº trajo artesanos de varias partes del Reino, en especial de Toledo, los cuales, cuenta la historia (O leyenda popular) escribieron bajo los artesonados que decoran los laterales de la puerta lo que hoy llamaríamos graffitis de añoranza por los seres queridos de los lugares en los que vivían y de los cuales fueron traídos a Sevilla, dado el tiempo que debieron quedarse en la ciudad para la realización de la maravillosa obra que fue el resultado final de su trabajo.

Fachada del Palacio Mudéjar
Fachada del Palacio Mudéjar

          Sobre la puerta se puede ver un friso con las letras en azul sobre fondo blanco del que se habla en otro artículo de este mismo blog ("El friso del Palacio Mudéjar del Real Alcázar de Sevilla que desvela su fecha de inauguración") cuya lectura recomendamos, ya que se trata no solo de una parte de la historia de Sevilla, sino que también es trasladable a la Historia de España.

Hay también unos caracteres cúficos en los que se puede leer cuando se traducen "No hay vencedor sino Alá" en cerámica azul.

          Tras pasar la puerta de entrada nos encontramos en el vestíbulo de entrada al Palacio, sala rectangular donde ya podemos empezar a apreciar la variedad de azulejos que vamos a poder admirar por todas las salas del Palacio.

Vestíbulo del Palacio
Vestíbulo del Palacio

          Hay que decir que no hay en todo el palacio dos habitaciones en las que coincidan techo, azulejos y suelo, ya que todas las habitaciones son diferentes.

     Si desde este vestíbulo nos movemos hacia la derecha se accede a lo que era la parte doméstica del Palacio a través de un pasillo en eje quebrado (Pasillo de Pedro Iº) que lleva al Patio de las Muñecas y si andamos hacia la izquierda accedemos a lo que era la parte protocolar del palacio, ya que nos lleva al Patio de las Doncellas.

Patio de las Doncellas

          Si elegimos andar hacia la derecha accedemos al llamado Patio de las Muñecas, así llamado por la presencia de dos cabezas sobre dos columnas que el dicho popular ha asimilado a cabezas de muñeca cuando no hay nada más lejos de la realidad.

El nombre original de este patio era el de Patio de las Nueve Lunas (Remitimos a otro artículo en este mismo blog titulado "La leyenda de las nueve lunas", en el que se explica ampliamente el motivo por el cual se le dio ese nombre, qué son realmente las cabezas y cuantas cabezas hay realmente aparte de estas dos).

          La construcción original de este patio en tiempos de Pedro Iº llegaba solamente hasta la baranda de la primera planta.

El resto de lo que hoy podemos admirar se construyó a finales del siglo XIX, a la par que se remataba el conjunto con una cubierta de cristales para protegerlo de la lluvia.

Cuentan que este patio era el espacio preferido por Pedro Iº para pasar las cálidas noches del verano sevillano, disfrutando de la contemplación de las estrellas de la noche sevillana, en compañía de su amante, Doña María de Padilla.

Vista del Patio de las Muñecas
Vista del Patio de las Muñecas

          A este patio se abren cuatro habitaciones: En dirección Norte la Sala del cuarto del Príncipe, en dirección Sur la Sala de los Toledanos, en dirección Este la Sala de los Pasos Perdidos y en dirección Oeste la Sala del techo de los Reyes Católicos.  

Sala del cuarto del Príncipe

          Esta magnífica habitación tiene ese nombre porque es la habitación donde la Reina Isabel "La Católica" dio a luz al Infante Don Juan (1478 - 1497), primer varón de los hijos que tuvieron los Reyes Católicos (Era el segundo de los cinco hijos que tuvieron).

Podemos ver la anchura de los muros del Palacio Mudéjar en una ventana lateral de esta habitación, lo que hace que se pueda pensar en la existencia de pasadizos secretos por el interior de las paredes, ya que como se puede ver en la fotografía adjunta tienen unos dos metros de anchura.

Cuarto del Príncipe
Cuarto del Príncipe

          De especial recomendación la extraordinaria decoración de esta habitación, no solo en las paredes o en el suelo, sino también por el maravilloso artesonado de los techos, distintos en cada uno de los tres espacios de que consta este conjunto.

Decoración de los techos
Decoración de los techos

Sala de los Toledanos

          Es una habitación que separa el Patio de las Muñecas del Salón de Embajadores y en la que podemos ver en su friso superior figuras de caballeros montados en caballos.

          En el suelo de esta habitación se pueden ver unas manchas negruzcas en el suelo, que se notan especialmente sobre los azulejos blancos.

Cuenta la leyenda que son manchas de sangre del Infante Don Fadrique, hermano bastardo del propio Pedro Iº, el cual fue apuñalado (Al parecer) por el propio Rey al estar acusado de ser el principal instigador de un golpe de estado contra su hermanastro.

Según cuentan, el suelo aún estaba fresco cuando se produjo el suceso y la sangre de Don Fadrique impregnó el suelo al arrastrarse, moribundo, permaneciendo las manchas en él hasta el día de hoy.

          Hay otra habitación prácticamente idéntica a ésta separadas entre sí por el salón de Embajadores.

          Ambas habitaciones tienen las figuras de caballeros que hemos mencionado al principio en unas placas de yeso (26 placas, en concreto) con la diferencia de que las de la sala Norte son un poco más grandes que las de la sala Sur.  

Sala de los Pasos Perdidos

          Es una habitación de la que no hay nada especial que contar y que comunicaba el Patio de las Muñecas con la sala donde estaba ubicada la guardia que protegía el dormitorio del Rey.

Sala del Techo de los Reyes Católicos

          Es una sala cuadrada que servía para unir la parte privada del Palacio con la parte pública. En esta habitación los Reyes Católicos construyeron un magnífico techo en el que se pueden ver unas metopas heráldicas con los emblemas del yugo y las flechas, símbolos de los Reyes Católicos, ya que tenían las iniciales de los nombres respectivos ("F" de Fernando" e "I" de Isabel, puesto que en aquella época "Yugo" se escribía "Iugo"), en las cuales metopas podemos admirar el águila del evangelista San Juan y el lema de los Reyes Católicos ("Tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando" para simbolizar que ambos mandaban por igual).

No hay una fecha concreta de realización de este techo, aunque está claro que tuvo que realizarse después de la conquista de Granada en 1492, ya que en las metopas aparecen reflejados los escudos de los Reinos que había en España en el siglo XV, Castilla, León, Aragón y las Dos Sicilias apareciendo la granada en la parte inferior, por lo que se piensa que su realización tuvo que ser posterior a 1492, pues ya aparece la granada entre los símbolos de los Reinos españoles.

Techo de la sala
Techo de la sala

          Vamos a seguir moviéndonos por el interior del Palacio Mudéjar desde la situación de estas cuatro habitaciones que acabamos de describir.

Una de ellas, la Sala del Cuarto del Príncipe, no lleva a ningún sitio. Desde la Sala de los Toledanos se accede al Salón de Embajadores.

Desde la Sala de los Pasos Perdidos se accede a la sala de guardia de la alcoba real y desde la Sala del techo de los Reyes Católicos se accede a la sala en la que se reunían los embajadores o personas que acudían a visitar al caid musulmán o al Rey, en embajadas políticas y que es conocida, normalmente, como la sala del techo de Felipe IIº..

Alcoba Real

          Si elegimos acceder a la Alcoba Real nos encontraremos con dos habitaciones separadas entre sí por tres arcos de herradura que están decorados con conchas, símbolo de fertilidad y del ciclo vital del ser humano.  

          En la habitación más ancha (Que tiene una puerta de acceso al Patio de las Doncellas) era donde se situaba el cuerpo de guardia que protegía el sueño del Rey, ya que la otra habitación era el dormitorio real. Una curiosidad en el techo de este dormitorio: El techo del mismo tiene dos partes en madera vista, a derecha e izquierda del techo, donde el Rey Pedro Iº mandó dibujar estrellas en color amarillo para recordar las estrellas de la noche sevillana que, como ya hemos comentado, le gustaba contemplar en el Patio de las Muñecas  

          Maravillosos los azulejos y los decorados de los dinteles de ambas habitaciones.

Sala de guardia
Sala de guardia

Patio de las Doncellas

          Nos encontramos con un bellísimo espacio rectangular de 21 x 15 metros rodeado por cuatro galerías (Una en cada lado) que fué en su origen el centro de todo el espacio y vida pública del Rey Pedro Iº.

          Originalmente, en el siglo XIV, solo se construyó la planta baja. La primera planta y su galería son posteriores, de la época de los Reyes Católicos y de Carlos Iº, cuyo retrato junto con el de su esposa Doña Isabel de Portugal decoran los arcos de la primera planta, un retrato a cada lado de cada arco con las miradas hacia el centro como si ambas figuras se estuvieran mirando.

Asimismo, las columnas que soportan los arcos de la planta baja son dobles, mientras que las de la planta alta son simples.

          Este patio tuvo un enlosado de placas de mármol durante casi 500 años junto con una fuente de estilo renacentista que había en el centro. Posteriormente, en el año 2005, se efectuó una obra de rehabilitación y se le devolvió el aspecto que podemos disfrutar hoy en día.

Patio de las Doncellas, real alcazar de sevilla
Patio de las Doncellas

          Hay que mencionar que entre la profusa decoración de lacería, la abundancia de motivos vegetales y letreros con caracteres musulmanes, podemos ver numerosas conchas (Símbolo de fertilidad) e incluso podemos ver la mano de Fátima (Símbolo de protección).

          La tradición nos dice que este patio era usado como lugar de entretenimiento por parte de las damas de la corte.

          Por último mencionar la maravillosa variedad de azulejos que decoran las paredes de este Patio.

Más de 10 dibujos diferentes de alicatados (Esta técnica se realiza con alicates para cortar las placas de azulejos. De ahí el nombre de la técnica) se pueden admirar en las paredes a lo largo de toda la extensión del patio.          

Salón del Techo de Carlos I

          En uno de los laterales del Patio de las Doncellas se abre esta habitación en la que se dice estuvo situada una antigua Capilla en la época del rey Pedro Iº, ya que en su dintel hay una inscripción que dice "Corpus Christi".

Pudo ser la Capilla en la que rezó el emperador Carlos I previo a su boda con su prima hermana Doña Isabel de Portugal el día 11 de marzo de 1526, boda celebrada en los Reales Alcázares de Sevilla y que fue oficiada por el Cardenal Salviati. 

          Recibe el nombre indicado por el extraordinario artesonado del techo, atribuido a Sebastián de Segovia, que tiene 75 casetones octogonales y que fué realizado entre 1541 y 1543.

Este artesonado está realizado en madera de pino negral y en la decoración interior de cada casetón se alternan motivos vegetales con bustos humanos de medio cuerpo, en relieves de gran valor.

Techo de la sala
Techo de la sala

          En el friso situado en la parte media/alta de la pared se pueden ver el emblema de la Casa de Habsburgo (A la que pertenecía Carlos I) que era un águila bicéfala, así como emblemas del "Plus Ultra" para simbolizar que en los territorios de Carlos I nunca se ponía el Sol.

          Por último mencionar que cuando hemos hablado de la Sala del cuarto del Príncipe hemos escrito que en dicha sala se puede apreciar que los muros del Palacio Mudéjar tienen unos dos metros de espesor y que eso puede favorecer el pensamiento de la existencia de pasadizos secretos inter muros.

Pues bien, en esta habitación y disimulada en la pared se aprecia con total claridad los bordes de una puerta. Si el lector va a esta sala y quiere encontrarla, se encuentra situada en la pared del frente, en el hueco izquierdo de la sala.

Sala del Techo de Felipe II

          Esta sala orientada hacia el Oeste se comunica con el Salón de Embajadores y con la Sala del techo de los Reyes Católicos de la que ya hemos hablado.

          Hemos mencionado el nombre por el que normalmente se la menciona, aunque también se la conoce por otros dos nombres: Sala de los pavones o sala de las perdices, aludiendo a unas figuras de pavos reales y de perdices que decoran el friso que hay sobre los tres maravillosos arcos que dan acceso al salón de Embajadores.

          Fué realizado entre 1589 y 1591 y está atribuido al Maestro Mayor carpintero Martín Infantes y fué el sello que el rey Felipe IIº quiso dejar en los Reales Alcázares, al igual que había hecho su padre Carlos Iº con el techo de la antigua Capilla de Pedro Iº y con la parte alta del Patio de las Doncellas.

          Extraordinario friso de estilo mudéjar con colores vivos y que, según afirman, son los colores originales de la época de Pedro Iº, al igual que las puertas de las ventanas o de entrada y salida de cada habitación.

Arcos de acceso al Salón de Embajadores
Arcos de acceso al Salón de Embajadores

Salón de Embajadores

          Estamos, posiblemente, ante la más increíble habitación que se puede visitar en el Palacio Mudéjar (Aunque en cuestión de gustos no haya nada escrito).

Es la habitación más suntuosa de todo el palacio y su actual diseño, en forma de kubba musulmana, cuadrada, es el mismo de la época de Pedro Iº, aunque la cúpula se realizó en 1427 por el artista Diego Ruiz con el rey ya fallecido (Pedro Iº murió en 1369, apuñalado por su hermano bastardo Enrique de Trastámara, en Montiel).          

          Estamos en una habitación donde el rey recibía a las embajadas o a personajes importantes que acudían a la Corte y que estaba pensada para impresionar al visitante. Todas las paredes están decoradas con abundante lacería y conchas que, prácticamente, no dejan ningún espacio de las paredes por decorar.

          Hemos dicho que la habitación está rematada por una cúpula con forma de media naranja, en cuya decoración interior se pueden ver numerosas estrellas que se han querido identificar como un mapa real de las estrellas del cielo sevillano en el siglo XV.

Cúpula del Salón de Embajadores
Cúpula del Salón de Embajadores

          Justo bajo la cúpula hay un friso en el que aparecen 56 retratos de reyes españoles empezando por el visigodo Chindasvinto y acabando en el tercer rey de la Casa de Austria, Felipe IIIº. Estas 56 tablas fueron pintadas entre 1599 y 1600 por Diego de Esquivel y los monarcas están pintados en orden cronológico, con su escudo de armas incluido en la tabla.

          Bajo estas tablas podemos contemplar tres balcones que se realizaron en tiempos de Felipe IIº, a finales del siglo XVI y que comunican el Cuarto Real Alto con el Salón de Embajadores (El Cuarto Real Alto es así llamado por estar ahí situadas las habitaciones donde se hospedan los Reyes de España y donde habitó el primero de los Reyes de la dinastía de los Borbones, Felipe Vº, durante el llamado "Lustro Real", cinco años en los que Sevilla fue la capital de España).

          Las enormes puertas de acceso al patio de las doncellas son las puertas originales del siglo XIV. Son de madera y tienen, en su parte exterior, inscripciones que alaban al señor del palacio y en la parte interior, arriba, hay unas inscripciones góticas con trozos del evangelio de San Juan. 

Sala de Salida a los Jardines

          Por último mencionaremos la sala a través de la cual se accede a los jardines de los Reales Alcázares, tras bajar unas escaleras y lo haremos no solo por la maravillosa decoración de las paredes (Como ocurre en todas las habitaciones de este Palacio), sino por una pequeña placa de mármol, con algunas letras desgastadas, que hay en una de las paredes laterales de la habitación.

          En esta placa podemos leer: 

          " EN ESTE SALÓN NACIÓ EL 21 DE SEPTIEMBRE DE 1848 S.A.R. LA SERMA. SRA. INFANTA DE ESPAÑA Dª MARÍA ISABEL DE ORLEANS Y BORBÓN"

          Esta mujer era sobrina y ahijada (Su madrina en el bautismo) de la Reina Isabel IIª y como recoge la placa de mármol, nació en esta habitación de los Reales Alcázares de Sevilla.

También indicar que era hermana de Doña María de las Mercedes, primera esposa del rey Alfonso XIIº y por ese mismo parentesco esta Infanta fue de las grandes impulsoras de la Catedral de la Almudena de Madrid, lugar donde está enterrada Doña María de las Mercedes, justo bajo el camarín donde se venera la imagen de la Virgen de la Almudena.

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  1. Juan José Pedrero dice:

    Gran artículo, 👏👏👏👏

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